viernes, 3 de agosto de 2007

Descargas de Música desde Internet siguen creciendo


Compartimos un post del blog de Enrique Dans sobre violacones a los derechos de autor respecto a múscica que es bajada gratuitamente desde Internet.

Sin ánimo de polemizar, los invitamos a dejar sus comentarios respecto a esta realidad problemática.

Viernes, Agosto 3, 2007

Las descargas de música siguen creciendo

Efectivamente: las descargas de música de fuentes consideradas no autorizadas siguen creciendo (“Illegal music downloads hit record high“, Telegraph.co.uk ) a pesar de los esfuerzos de la industria de la música por “contener” la avalancha, y se sitúan ya como la forma habitual de conocer música y acceder a ella. El crecimiento se apoya en gran medida en la pujanza de redes sociales como MySpace en las que los usuarios comparten canciones en sus perfiles, proporcionando así un contexto a la música y una vía para entrar en contacto con autores y canciones a través de la prescripción directa de amigos y conocidos. Mientras, los esferzos de la industria por criminalizar una conducta completamente ubicua e implantada chocan con la fría lógica judicial: en España, Telefonica se niega a identificar a petición de Promusicae a los usuarios que descargaban música, alegando que la ley sólo permite revelar ese tipo de información cuando se trata de procedimientos criminales, no civiles. Una demanda a la que los jueces alemanes dan ahora la razón al instruir a los ISP para que no faciliten datos de sus suscriptores a la IFPI (International Federation of the Phonographic Industry) por no existir daño criminal relevante y tratarse de una falta sin importancia.

El tiempo lo pone todo en su sitio, y las airadas quejas de una industria que afirmaba que “estábamos robando” empiezan a verse ya como los gritos desesperados de una panda de ultraortodoxos opuestos al progreso que sólo consiguieron, en sus desesperadas maniobras, quemar en la hoguera a unos pocos ciudadanos inocentes acusándolos de brujería y cobrándoles unos miles de dólares a cada uno para no ir a juicio. La música, hoy, vive online, circula online, se descarga online y se comparte online, completamente al margen de los CDs y las tiendas de música: comprar un CD es ya poco menos que un acto friki, tan friki como ir por el mundo diciendo que hay que cerrar Internet. Frente a la absurda discusión moral sobre si es bueno o malo, moral o inmoral compartir música online, la obvia respuesta práctica: ni es bueno, ni es malo, sino todo lo contrario. Simplemente es, existe, está ahí, y tienes que aprender a vivir con ello. Es lo que hay. ¿La siguiente discusión? El derecho de una industria y unos artistas que han insistido en ir completamente a contracorriente, en suicidarse públicamente ante la opinión pública, para exigir ahora que la ley les subsidie mediante un arbitrario canon.


Este post es utilizado gracias a una licencia creative commons.

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